Ahí estaba...

Por alguna razón, algunas veces permanezco ignorante ante dudas que sé que la respuesta se encuentra un paso.
La noche estrellada de Vicent Van Gogh fue durante un mes una de esas dudas. No sabia donde estaba. En ese mes estuve junto a Pablo y Alex como ratones de museo, en nuestro viaje de vacaciones en Febrero de 2004 durante un intercambio en Alemania. Sorpresas en todas partes, porque no nos informabamos demasiado previamente. Así fuimos reconociendo muchas obras familiares, pero esta la tuve en mente durante todo el viaje. Naturalmente no la encontré, porque la obra pertenece a la colección del MoMa de Nueva York. Para peor y por causa del síndrome de la apatía turística (además del tiempo y el dinero), cuando pasamos con Alex por Amsterdam no quisimos entrar al Museo de Van Gogh por lo que a mi poco razonablemente larga duda se agregó la sospecha de haberme perdido la ocasión. Tanta duda para un simple cuadro.

Amsterdam
El premio para mi capacidad de asombro llegó un par de meses después en forma casi casual/causal.
En la disco con Ana María aus Berlin
Tocó esa vez algo asi como un carnaval de las culturas un fin de semana en Berlin. Esto por ahi por Abril de 2004 (Estoy dudoso en la fecha...no tenía blog en ese tiempo). La cosa fue que la noche del sábado estuvo buenisima, en una discoteca cerca de Alexplatz... rock catalán-balcanico(?), black music y ambiente agradable.

La teoria indicaba que debia acompañar a Inés al último día de carnaval. Carros alegóricos y caipirinhas varias. Pero, cosa común en mi, me quede dormido y no estaba para duchas apuradas. So, mi querida amiga se fue diciendo amablemente: "nos vemos allá".
Ducha de una hora, desayuno en calma con una buena lectura. 12:30 aproximadamente.A las 8:30 a.m. mientras yo iba en mi cuarto sueño, mi amigo Pato con su ex-novia Sabine iban en dirección a una muestra del MoMa de Nueva York, que por razones de remodelación habia sacado en forma historica su colección más alla del gran charco y Berlin habia sido la elegida para tamaño honor.
Llamé por telefono a Inés y amablemente me dice: "Estoy rodeada de miles de personas, no creo que me encuentres...si quieres ven solo". Ante esa respuesta positiva llamé a Pato para coordinar el regreso a Dresden (mi ciudad de residencia en ese momento).
- Alo?
- Hola weon, adivina que... aún estamos en la fila.
- chuuu... a que hora nos vamos...
- cinco, por ahi... oye weón venté..es una exposición del Moma... blabla,...
- Ok, voy para allá.
Como los germanos tienen la saludable costumbre de remodelar todo, justamente me tocó que el camino hacia el museo era un laberinto de desviós, escaleras improvisadas, andamios y cambios de horarios. Me demoré una razonable hora en llegar a la Postdamerplatz. Sol radiante y gran escenario para fotos y la contemplación hi-tech.

Llegué finalmente al sector museos de Berlin (Hay muchos). Ví algo que me pareció que podía albergar una muestra del MoMa y me dirigí hacia allá.Era un edificio de planta cuadrada y algo me dijo que aquella cola que rodeaba todo el perimetro del edificio con gente con sillas jugando ajedrez podía ser lo que buscaba.

El MoMa en Berlín
Pato y Sabine
Por ley de probabilidades comence a buscar a Pato desde la mitad de la fila hacia adelante. Finalmente encontre a Sabine al comienzo de la fila dejando pasar gente. Me estaban esperando en el momento preciso. La gente pasaba por turnos para mantener una cantidad de gente razonable en el interior. Pagué los seis euros de la entrada y por esas gracias de la vida (y con vergüenza y dolor por no haber hecho la fila) solo tuve que esperar cinco minutos mientras cambiaba el turno.
La muestra era de alto nivel. Dalí, Picasso, Miró, Matta, Cézanne, Van Gogh, Gauguin, Munch, Klimt, Rousseau, Matisse, Kandinsky, Klee, Magritte, Man Ray, Monet, Duchamp, Balthus, Warhol, Lichtenstein, Motherwell, solo por nombrar los más famosos. Además el clásico cuadro en blanco que la gente se queda mirando a ver si le encuentra el sentido. Esta vez habían dos cuadros de ese tipo y si mal no recuerdo uno de ellos se llamaba "rojo".
Y sorpresa!. La noche estrellada estaba ahí...
La noche estrellada de Vicent Van Gogh fue durante un mes una de esas dudas. No sabia donde estaba. En ese mes estuve junto a Pablo y Alex como ratones de museo, en nuestro viaje de vacaciones en Febrero de 2004 durante un intercambio en Alemania. Sorpresas en todas partes, porque no nos informabamos demasiado previamente. Así fuimos reconociendo muchas obras familiares, pero esta la tuve en mente durante todo el viaje. Naturalmente no la encontré, porque la obra pertenece a la colección del MoMa de Nueva York. Para peor y por causa del síndrome de la apatía turística (además del tiempo y el dinero), cuando pasamos con Alex por Amsterdam no quisimos entrar al Museo de Van Gogh por lo que a mi poco razonablemente larga duda se agregó la sospecha de haberme perdido la ocasión. Tanta duda para un simple cuadro.

Amsterdam
El premio para mi capacidad de asombro llegó un par de meses después en forma casi casual/causal.
En la disco con Ana María aus BerlinTocó esa vez algo asi como un carnaval de las culturas un fin de semana en Berlin. Esto por ahi por Abril de 2004 (Estoy dudoso en la fecha...no tenía blog en ese tiempo). La cosa fue que la noche del sábado estuvo buenisima, en una discoteca cerca de Alexplatz... rock catalán-balcanico(?), black music y ambiente agradable.

Inés
De vuelta a las cinco a.m. anduve un rato largo perdido tratando de recordar el camino a casa de Inés (Quien hacía de anfitriona ese finde).La teoria indicaba que debia acompañar a Inés al último día de carnaval. Carros alegóricos y caipirinhas varias. Pero, cosa común en mi, me quede dormido y no estaba para duchas apuradas. So, mi querida amiga se fue diciendo amablemente: "nos vemos allá".
Ducha de una hora, desayuno en calma con una buena lectura. 12:30 aproximadamente.A las 8:30 a.m. mientras yo iba en mi cuarto sueño, mi amigo Pato con su ex-novia Sabine iban en dirección a una muestra del MoMa de Nueva York, que por razones de remodelación habia sacado en forma historica su colección más alla del gran charco y Berlin habia sido la elegida para tamaño honor.
Llamé por telefono a Inés y amablemente me dice: "Estoy rodeada de miles de personas, no creo que me encuentres...si quieres ven solo". Ante esa respuesta positiva llamé a Pato para coordinar el regreso a Dresden (mi ciudad de residencia en ese momento).
- Alo?
- Hola weon, adivina que... aún estamos en la fila.
- chuuu... a que hora nos vamos...
- cinco, por ahi... oye weón venté..es una exposición del Moma... blabla,...
- Ok, voy para allá.
Como los germanos tienen la saludable costumbre de remodelar todo, justamente me tocó que el camino hacia el museo era un laberinto de desviós, escaleras improvisadas, andamios y cambios de horarios. Me demoré una razonable hora en llegar a la Postdamerplatz. Sol radiante y gran escenario para fotos y la contemplación hi-tech.

Llegué finalmente al sector museos de Berlin (Hay muchos). Ví algo que me pareció que podía albergar una muestra del MoMa y me dirigí hacia allá.Era un edificio de planta cuadrada y algo me dijo que aquella cola que rodeaba todo el perimetro del edificio con gente con sillas jugando ajedrez podía ser lo que buscaba.

El MoMa en Berlín
Pato y SabinePor ley de probabilidades comence a buscar a Pato desde la mitad de la fila hacia adelante. Finalmente encontre a Sabine al comienzo de la fila dejando pasar gente. Me estaban esperando en el momento preciso. La gente pasaba por turnos para mantener una cantidad de gente razonable en el interior. Pagué los seis euros de la entrada y por esas gracias de la vida (y con vergüenza y dolor por no haber hecho la fila) solo tuve que esperar cinco minutos mientras cambiaba el turno.
La muestra era de alto nivel. Dalí, Picasso, Miró, Matta, Cézanne, Van Gogh, Gauguin, Munch, Klimt, Rousseau, Matisse, Kandinsky, Klee, Magritte, Man Ray, Monet, Duchamp, Balthus, Warhol, Lichtenstein, Motherwell, solo por nombrar los más famosos. Además el clásico cuadro en blanco que la gente se queda mirando a ver si le encuentra el sentido. Esta vez habían dos cuadros de ese tipo y si mal no recuerdo uno de ellos se llamaba "rojo".
Y sorpresa!. La noche estrellada estaba ahí...









3 Comentarios:
waaaa...buena historia, ya la habia escuchado ;)
me asombra tus gustos por la pintura clásica y este post lo reconfirma.
Que buena experiencia, no cualquiera tiene la posibilidad de asistir a una muestra del MOMA, y menos sin ir a Nueva York… que afortunado!!
Pienso que las emociones que provoca un cuadro son difíciles de describir, y son diferentes para cada persona, pero trato de imaginar ¿cómo te sentiste? al encontraste frente a frente con una de las obras más importante y replicadas de los últimos tiempos del genial Van Gogh, … si aparece en todas partes!!!, afiches, revistas, calendarios, libros, etc.… definitivamente no es cualquier pintura, sin lugar a duda es especial sobre todo, por lo que representa…, ufffff… seguro que fue una experiencia maravillosa… Te felicito de todo corazón y que ganas de haber estado ahí…
Saludos
Pris
Me ha gustado encontrarme con esta historia. Amo las casualidades. Y la noche estrellada es la única reproducción que tengo en mi casa. Entramos en una tienda. Yo me mudaba. La vi y mi amiga que buscaba un regalo para mí... quiso regalármela :)
Un saludo
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